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Mi dinero

Apunta lo que entra y lo que sale cada mes. En cuanto tengas los números delante verás cuánto te sobra de verdad, cuánto colchón necesitas y qué parte podrías empezar a invertir.

Tus números se quedan en tu dispositivo. No se envían a ningún servidor.

Cómo funciona esta herramienta

La idea es responder a una pregunta que casi nadie sabe contestar con exactitud: cuánto dinero te sobra de verdad cada mes. No lo que crees que te sobra, sino lo que queda cuando todo está contado, incluidos los gastos que solo aparecen una vez al año.

Apuntas lo que entra, apuntas lo que sale y la resta se calcula sola mientras escribes. A partir de ahí la herramienta encadena tres cosas: tu sobrante mensual, el colchón que te correspondería según tus gastos esenciales, y qué parte de ese sobrante podrías destinar a invertir. Puedes llevarte esa cifra a la calculadora de interés compuesto con un botón.

Qué es un gasto esencial y por qué importa

Un gasto esencial es el que seguirías pagando aunque mañana te quedaras sin ingresos. En esta herramienta lo son, por categoría: vivienda, suministros, alimentación, transporte, seguros y deudas. Quedan fuera el ocio, las suscripciones y la categoría «otros», porque en un mes malo se recortan.

La distinción no es teórica: el objetivo de tu fondo de emergencia sale de ahí. Si gastas 1.800 € al mes pero tus esenciales son 1.200 €, un colchón de seis meses son 7.200 € y no 10.800 €. Es una diferencia de 3.600 € en lo que te propones ahorrar, solo por contar bien.

Cada gasto se marca además como fijo o variable. Los fijos son los que más pesan y los que más se pueden mejorar: renegociar una vez un seguro ahorra todos los meses del año siguiente sin que tengas que volver a decidir nada.

El fondo de emergencia y el reparto del sobrante

El objetivo del colchón se calcula multiplicando tus gastos esenciales por los meses que quieras cubrir. La referencia habitual va de tres a seis meses, pero lo que de verdad manda es cuánto tardarías en reemplazar tus ingresos: con un empleo estable, tres suelen bastar; con ingresos irregulares o siendo autónomo, seis o nueve dan margen real.

Mientras el colchón no esté completo, la herramienta te ofrece un deslizador de reparto en lugar de una norma. A un lado, lo que va al fondo; al otro, lo que podrías empezar a invertir. Verás cómo cambia el tiempo que tardarías en completarlo según lo muevas. Cuando el colchón esté hecho, todo el sobrante pasa a estar disponible para invertir.

Nada de esto es una recomendación sobre qué hacer con tu dinero. Es aritmética con tus cifras, para que la decisión la tomes con los números delante.

Preguntas frecuentes

¿Mis datos se envían a algún sitio?

No. Los ingresos, los gastos y todo lo que escribas en esta herramienta se guardan en el almacenamiento local de tu propio navegador y no viajan a ningún servidor. No hay cuenta, ni base de datos, ni forma de que nadie más los vea, tampoco nosotros. La contrapartida es que si cambias de dispositivo o borras los datos de navegación, se pierden: por eso existe el botón de exportar.

¿Qué cuenta como gasto esencial?

Los que seguirías pagando aunque mañana te quedaras sin ingresos: vivienda, suministros, alimentación, transporte, seguros y las cuotas de deudas que ya tengas. El ocio, los restaurantes y las suscripciones no cuentan, porque en un mes malo se recortan. Esa distinción importa porque el fondo de emergencia se calcula solo sobre los esenciales, y eso hace que el objetivo sea bastante más bajo de lo que la gente teme.

¿Por qué reparte un gasto anual entre doce meses?

Porque es lo que cuesta de verdad. Un seguro de coche de 480 € al año son 40 € al mes, los pagues cuando los pagues. Si solo aparece en el mes en que lo pagas, tu presupuesto parece holgado once meses y descontrolado uno, cuando en realidad llevabas once meses contando mal. Repartirlo da una imagen menos optimista y mucho más cierta.

¿Cuánto debería destinar al fondo de emergencia y cuánto a invertir?

Lo habitual es completar primero el colchón, porque sin él cualquier imprevisto te obliga a deshacer inversiones en el peor momento. Dicho esto, si a tu ritmo de ahorro tardarías años en llenarlo, mucha gente reparte para no perder todo ese tiempo de mercado. Por eso la herramienta tiene un deslizador en vez de una regla: te enseña las dos cifras y decides tú.

¿Y si me sale un sobrante negativo?

Le pasa a mucha más gente de la que lo dice, y verlo con claridad ya es la mitad del camino. Lo práctico es empezar por los gastos fijos, que son los que más pesan y los que se renegocian una sola vez: seguros, tarifas de móvil, suscripciones y financiaciones. Si hay deuda de tipo alto de por medio, esa suele ser la primera prioridad, antes incluso de completar el colchón.

Contenido educativo. No constituye asesoramiento financiero. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.