Fondo de emergencia
Qué calcula y cómo leerlo
El fondo de emergencia es dinero aparte, disponible al instante, para cubrir tus gastos si tus ingresos se cortan o aparece un gasto que no esperabas. No es ahorro para un objetivo ni una inversión: es la red que hace que el resto del plan aguante.
La cuenta es sencilla: gastos mensuales esenciales multiplicados por los meses que quieras cubrir. Lo que cuesta acertar es la primera parte. Esenciales son los gastos que seguirías pagando aunque te quedaras sin trabajo mañana: vivienda, suministros, comida, transporte, seguros y deudas. El ocio y las suscripciones no cuentan, porque en un mes malo se recortan.
Cuántos meses. La regla habitual es entre tres y seis, pero lo que manda de verdad es cuánto tardarías en reemplazar tus ingresos. Con un empleo estable y fácil de sustituir, tres meses suelen bastar. Con ingresos irregulares o siendo autónomo, seis o nueve dan margen real. No hay un número correcto: hay un número con el que duermes tranquilo.
Dónde guardarlo. Donde puedas sacarlo en horas y no pueda caer de valor: una cuenta aparte de tu cuenta del día a día, o un depósito o fondo monetario si puedes rescatarlo rápido. En bolsa no, porque las emergencias tienen la mala costumbre de coincidir con las caídas.
Y mientras tanto, ¿invierto? Lo habitual es completar primero el fondo, porque sin él cualquier susto te obliga a deshacer inversiones con pérdidas. Dicho esto, si te faltan años para llenarlo, mucha gente reparte: una parte al colchón y otra a empezar a invertir. En Mi dinero puedes ver ese reparto con tus propios números.
Preguntas frecuentes
¿Tres meses o seis meses?
Depende de lo rápido que pudieras recuperar tus ingresos. Con un contrato indefinido en un sector con demanda, tres meses suelen ser suficientes. Con ingresos variables, contratos temporales o siendo autónomo, la referencia sube a seis o nueve meses, porque el hueco entre un ingreso y el siguiente puede ser largo. Si tienes personas a tu cargo o una hipoteca alta, tira siempre hacia arriba.
¿Cuento el paro o la indemnización?
Mejor no contarlos como parte del fondo. Ni siempre se cobran, ni se cobran de inmediato, ni cubren lo mismo que tu sueldo. Piensa en ellos como un alivio si llegan, no como el colchón. Si quieres tenerlo en cuenta, hazlo reduciendo los meses que necesitas cubrir, no sumando dinero que todavía no tienes.
¿Puedo tener el fondo invertido para que no pierda valor con la inflación?
La inflación le hace mella, es cierto, pero ese no es el trabajo de este dinero. Si lo inviertes en bolsa y necesitas usarlo justo cuando el mercado ha caído un 30 %, el fondo habrá fallado exactamente cuando hacía falta. Lo razonable es tenerlo en productos sin riesgo de mercado y con rescate rápido, y asumir que su función es la tranquilidad, no la rentabilidad.
¿Qué hago si tengo deudas caras?
Lo habitual es montar primero un colchón pequeño, de un mes de gastos, atacar después las deudas de tipo alto (tarjetas revolving, créditos al consumo) y volver luego a completar el fondo. Pagar una deuda al 20 % es una rentabilidad segura del 20 %, algo que ninguna inversión te garantiza.
Contenido educativo. No constituye asesoramiento financiero. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.