Nivel 3 · Lección 4 de 4
Rebalancear la cartera
Con el tiempo, lo que más sube acaba pesando más de lo que decidiste. Rebalancear es volver al reparto elegido: cuándo hacerlo, cómo hacerlo sin pagar impuestos de más y por qué casi nadie lo hace.
Autor de Euro a Euro · Revisado el
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- Si no haces nada, la parte que más sube va ganando peso y tu cartera acaba siendo más arriesgada de lo que elegiste.
- Rebalancear es devolverla al reparto decidido: una vez al año, cuando se desvía demasiado o, lo más cómodo, dirigiendo las nuevas aportaciones a lo que se ha quedado corto.
- En España, con fondos de inversión se puede rebalancear con traspasos sin pagar impuestos; con ETF y acciones, vender tributa.
En esta lección · 6 apartados
Empezaste con un reparto claro: un 70 % en bolsa y un 30 % en renta fija, porque era el riesgo que aguantabas. Pasan tres años buenos y no tocas nada. Un día miras la cuenta y tienes casi un 77 % en bolsa.
No has decidido asumir más riesgo. Lo ha decidido el mercado por ti.
Rebalancear es vender un poco de lo que ha ido bien para comprar lo que ha ido peor, y así volver al reparto que elegiste. Va contra el instinto, y precisamente por eso funciona como freno.
Por qué la cartera se desvía sola
Las distintas partes de una cartera no crecen al mismo ritmo. Lo que más sube gana peso sin que hagas nada. Con números:
| Al empezar | Tres años después | Peso final | |
|---|---|---|---|
| Bolsa (sube un 50 %) | 7.000 € | 10.500 € | 76,8 % |
| Renta fija (sube un 6 %) | 3.000 € | 3.180 € | 23,2 % |
| Total | 10.000 € | 13.680 € |
Ninguna de las dos partes lo ha hecho mal. Pero la cartera de hoy ya no es la que elegiste: si llega una caída fuerte de la bolsa, te pillará con más riesgo del que decidiste que aguantabas.
Para qué sirve, y para qué no
Rebalancear no es una forma de ganar más. En una racha larga de subidas de la bolsa, quien rebalancea gana algo menos que quien deja correr la cartera, porque va vendiendo parte de lo que sube.
Sirve para otra cosa: mantener el riesgo que elegiste. Y de paso te obliga a hacer lo que casi nadie hace por su cuenta, que es vender un poco de lo que está caro y comprar lo que está barato, sin tener que adivinar nada.
Tres maneras de hacerlo
| Método | Cómo funciona | Lo bueno y lo malo |
|---|---|---|
| Por calendario | Una vez al año, en un mes fijo, vuelves al reparto | Sencillo y fácil de cumplir; entre revisión y revisión puede desviarse |
| Por bandas | Sólo cuando una parte se aleja más de, por ejemplo, 5 puntos | Actúa cuando hace falta; exige mirar la cartera de vez en cuando |
| Con las aportaciones | El dinero nuevo va a la parte que se ha quedado corta | No hay que vender nada; tarda más si la cartera es grande |
En el ejemplo de arriba, volver al 70/30 supone pasar 924 € de la bolsa a la renta fija. Si en vez de vender aportas 300 € al mes y los mandas todos a la renta fija, en cuatro o cinco meses estás otra vez en el reparto elegido sin haber vendido nada.
El detalle español: los impuestos
Aquí la forma de invertir cambia mucho el coste de rebalancear:
- Con fondos de inversión, puedes mover dinero de un fondo a otro con un traspaso, y Hacienda no lo considera una venta. Rebalancear no te cuesta impuestos.
- Con ETF o acciones, mover dinero es vender, y vender con ganancia tributa ese año. En el ejemplo, vender 924 € de un ETF de bolsa que ha subido un 50 % supondría declarar unos 308 € de ganancia.
- Con un fondo mixto o una cartera gestionada que ya combina bolsa y renta fija, el rebalanceo lo hace el propio producto por dentro, y a ti no te genera impuestos.
Cuando lo que cambia eres tú
Hay dos razones distintas para mover una cartera, y conviene no mezclarlas:
- Rebalancear es volver al reparto que ya elegiste, porque el mercado lo ha movido.
- Cambiar el reparto es decidir otro, porque ha cambiado tu vida: te acercas a la fecha en la que necesitarás el dinero, cambian tus ingresos o cambia lo que aguantas.
Lo segundo es normal y sano cuando responde a tu plan. Por ejemplo, ir bajando el peso de la bolsa poco a poco en los años previos a necesitar el dinero es una forma habitual de reducir el riesgo de que una caída llegue en el peor momento.
Tu regla, por escrito
Igual que con las aportaciones, lo mejor es decidirlo una vez y dejarlo escrito:
Mi reparto es X % bolsa / Y % renta fija. Lo reviso cada [mes], o antes si una parte se aleja más de 5 puntos. Rebalanceo primero con las aportaciones y, si no basta, con traspasos.
Con esto se cierra el nivel 3. Queda la parte de la que nadie quiere hablar y que cambia bastante los números: los impuestos. El nivel 4 empieza por cómo tributan tus inversiones.
Dónde comprobarlo
Quién lo escribe
Achraf Benaim
Tiene 20 años y aprendió a invertir mientras estudiaba y compaginaba dos trabajos. Escribe lo que le habría gustado leer al empezar. No es asesor financiero.
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Contenido educativo. No constituye asesoramiento financiero. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.