Nivel 3 · Lección 1 de 4
Acciones individuales
Comprar acciones de empresas concretas es legítimo, pero no es lo mismo que invertir en el mercado. Qué compras, por qué es tan difícil acertar y cuánto cuesta en España.
Autor de Euro a Euro · Revisado el
En 30 segundos
- Una acción te hace dueño de un trozo de una empresa: ganas si le va bien y puedes perder todo lo que pusiste si le va mal.
- La mayoría de las acciones, a lo largo de su vida, lo hacen peor que el conjunto del mercado: elegir bien es mucho más difícil de lo que parece.
- Si compras acciones sueltas, que sea una parte pequeña, repartida y con sus costes e impuestos a la vista.
En esta lección · 6 apartados
Usas su móvil. Compras en su supermercado. Ves sus anuncios cada día y sus tiendas siempre están llenas. Comprar acciones de esa empresa parece la inversión más lógica del mundo: la conoces, y le va bien.
El problema es que todo el mundo la conoce y todo el mundo sabe que le va bien. Eso ya está en el precio.
Comprar una acción es fácil. Lo difícil es elegir las que lo harán mejor que el mercado, y los datos dicen que casi nadie lo consigue de forma sostenida, ni siquiera quien se dedica a ello.
Qué compras exactamente
Una acción es un trozo de propiedad de una empresa. Si la empresa tiene un millón de acciones y tú tienes mil, eres dueño de una milésima parte: de sus beneficios, de sus deudas y de su futuro.
Ganas por dos vías: si la empresa reparte parte de sus beneficios (los dividendos) y si el precio de la acción sube porque la empresa vale más. Pierdes si ocurre lo contrario. Y hay un límite en las dos direcciones: lo máximo que puedes perder es lo que pusiste, porque no respondes de las deudas de la empresa; lo que puedes ganar no tiene techo.
Por qué casi todas lo hacen peor que el mercado
Este es el dato que más cambia la forma de mirar la bolsa. El economista Hendrik Bessembinder estudió casi 26.000 acciones cotizadas en Estados Unidos entre 1926 y 2016. Encontró dos cosas:
- Cuatro de cada siete acciones dieron, a lo largo de su vida en bolsa, menos rentabilidad que una letra del Tesoro a un mes, es decir, menos que el activo más aburrido que existe.
- El 4 % de las empresas explica toda la riqueza neta que creó la bolsa estadounidense en esos noventa años. El resto, en conjunto, empató.
El mercado sube gracias a unas pocas empresas extraordinarias. Una cartera de diez acciones elegidas a mano lo más probable es que no incluya ninguna de ellas, y entonces lo normal es quedarse por debajo del índice, aunque se haya elegido con cuidado.
Los profesionales no escapan de esa estadística. Los informes SPIVA, que comparan cada año los fondos de gestión activa con su índice, muestran que más de nueve de cada diez fondos de bolsa global en euros quedaron por detrás de su referencia en los últimos diez años.
Lo que cuesta en España
Además del riesgo, las acciones sueltas tienen costes que un fondo indexado reparte entre millones de partícipes:
| Coste | Cuándo se paga | Qué tener en cuenta |
|---|---|---|
| Corretaje | En cada compra y cada venta | Con órdenes pequeñas, un mínimo fijo pesa mucho |
| Custodia | Cada mes o cada año | Algunas entidades cobran por cada empresa que tienes |
| Impuesto sobre las Transacciones Financieras | Al comprar | Un 0,2 % en empresas españolas de más de 1.000 millones de euros de capitalización |
| Cambio de divisa | Al comprar y vender fuera del euro | Se come parte de la ganancia en cada operación |
| Retención en origen | Al cobrar dividendos extranjeros | El otro país se queda una parte antes de que llegue a ti |
Los dividendos no son dinero gratis
Cuando una empresa paga 1 € de dividendo por acción, su precio baja más o menos ese euro el día del pago. No te regalan nada: te dan en efectivo una parte de lo que ya tenías en acciones.
Y ese dinero tributa el año en que lo cobras, en la base del ahorro, empezando por el 19 %. Con dividendos de otros países hay una capa más: el país de la empresa retiene su parte (en Estados Unidos, un 15 % si has firmado el formulario W-8BEN con tu bróker) y en tu declaración puedes deducir esa retención hasta el límite que marque el convenio entre los dos países. Lo que se retenga por encima de ese límite sólo se recupera reclamándolo en el país de origen, que suele ser un trámite largo.
Si aun así quieres hacerlo
Es legítimo: hay quien disfruta analizando empresas, y aprender cómo funciona un negocio tiene valor por sí mismo. Lo que conviene es hacerlo con reglas que protejan el resto de tus planes:
- Una parte pequeña. La base de tu inversión, diversificada; las acciones sueltas, una porción que puedas perder sin que cambie ninguno de tus objetivos.
- Muchas y distintas. Una sola empresa puede quebrar. Veinte o treinta de sectores y países distintos reducen mucho ese riesgo, aunque ninguna cantidad de empresas lo elimina del todo.
- Ninguna que pese demasiado. Si la caída de una sola te quitaría el sueño, pesa demasiado.
- Escribe por qué compras. Una frase: qué tiene que pasar para que esa empresa te dé la razón. Cuando cambie la historia, lo sabrás; cuando sólo cambie el precio, también.
Tres preguntas antes de comprar una
No hace falta ser analista para hacerse estas preguntas, y ahorran muchos disgustos:
- ¿Sé explicar cómo gana dinero? En dos frases, sin palabras de moda.
- ¿Gana dinero de verdad o sólo crece? Vender más no es lo mismo que tener beneficios.
- ¿Qué tendría que pasar para que me equivocara? Si no se te ocurre nada, todavía no la conoces bien.
La siguiente lección trata de un activo que muchos usan precisamente para compensar el riesgo de las acciones: el oro y la plata.
Dónde comprobarlo
Quién lo escribe
Achraf Benaim
Tiene 20 años y aprendió a invertir mientras estudiaba y compaginaba dos trabajos. Escribe lo que le habría gustado leer al empezar. No es asesor financiero.
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Contenido educativo. No constituye asesoramiento financiero. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.