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Cómo declarar tus inversiones en la renta paso a paso
Qué reunir antes, qué revisar en el borrador y dónde va cada venta, cada dividendo y cada traspaso en Renta WEB, en siete pasos y sin saltarte las pérdidas de otros años.
Autor de Euro a Euro · Revisado el
Publicado el 5 min de lectura
En 30 segundos
- El borrador no siempre acierta con las inversiones: revisa cada venta, sobre todo el precio de compra y las comisiones.
- Los traspasos entre fondos aparecen en tus datos fiscales, pero no son ventas y no se declaran como tales.
- Lo que tengas en entidades extranjeras no suele estar en el borrador: te toca añadirlo a ti.
En este artículo · 8 apartados
- 1Paso 1: comprueba si tienes que presentarla
- 2Paso 2: reúne los papeles
- 3Paso 3: entra en Renta WEB y ve a lo que importa
- 4Paso 4: revisa cada venta, una por una
- 5Paso 5: dividendos, intereses y lo que te retuvieron fuera
- 6Paso 6: traspasos, pérdidas de otros años y plan de pensiones
- 7Paso 7: si tienes inversiones fuera de España
- 8Antes de confirmar
Abres Renta WEB y ves «resultado: a devolver». El botón de confirmar está ahí, a un clic. Si el año pasado vendiste algo, cobraste dividendos o moviste dinero entre fondos, ese botón puede esperar veinte minutos más.
El borrador lo prepara Hacienda con lo que le cuentan los bancos, y con las inversiones a veces le falta información o la tiene a medias. Cuanto más inviertes fuera de tu banco de siempre, más te toca revisar a ti.
Esto es la lista, en orden. Si quieres entender antes por qué cada cosa tributa como tributa, la lección sobre cómo tributan tus inversiones lo explica desde el principio.
Paso 1: comprueba si tienes que presentarla
La mayoría de quienes tienen un sueldo de un solo pagador no están obligados por debajo de 22.000 € al año. Pero las inversiones cambian la cuenta: los intereses, dividendos y ventas con retención sólo te libran por debajo de 1.600 € al año. En cambio, las ganancias sin retención, como la venta de un ETF o de acciones, no tienen un mínimo propio: si vendiste con ganancia, lo normal es que tengas que declarar. Sólo te libras si todos tus ingresos del año juntos no pasan de 1.000 € y las pérdidas no llegan a 500 €.
Y aunque no estés obligado, puede interesarte presentarla: si te retuvieron de más, es la única forma de recuperarlo, y si perdiste dinero, es la forma de dejar constancia de esas pérdidas para restarlas en los años siguientes.
Paso 2: reúne los papeles
Antes de abrir nada, ten a mano:
- El informe fiscal de cada banco, bróker o gestora, que resume ventas, dividendos, retenciones y traspasos del año.
- El detalle de cada venta en una entidad extranjera: fechas, importes y comisiones.
- Lo que te retuvieron en otros países por dividendos extranjeros.
- Lo que aportaste a planes de pensiones.
- La declaración del año anterior, por si quedaron pérdidas pendientes.
Paso 3: entra en Renta WEB y ve a lo que importa
Se entra con Cl@ve, con certificado o DNI electrónico, o con un número de referencia. La campaña suele ir de principios de abril a finales de junio.
No hace falta revisar todo el borrador con lupa: lo que suele fallar con las inversiones está en tres apartados. Rendimientos del capital mobiliario, para intereses y dividendos; ganancias y pérdidas patrimoniales, para las ventas; y las pérdidas de ejercicios anteriores.
Paso 4: revisa cada venta, una por una
Cada venta necesita cuatro datos: cuándo y por cuánto compraste, y cuándo y por cuánto vendiste, con las comisiones de las dos operaciones. Si falta el precio de compra, Hacienda trata toda la venta como ganancia.
Un ejemplo: vendes por 5.000 € algo que compraste por 4.000 €, y pagaste 10 € de comisión en cada operación. La ganancia es de 980 €, no de 5.000 €.
Las ventas de fondos y de ETF van en el mismo apartado, el de transmisiones o reembolsos de acciones o participaciones de instituciones de inversión colectiva, pero no en el mismo punto: los fondos, en el de las ganancias con retención; los ETF, en el de las que no la tienen, porque al venderlos nadie te retiene. Las acciones van en su propio apartado. Y si vendiste sólo una parte de lo que tenías, se considera que vendiste primero lo más antiguo.
Paso 5: dividendos, intereses y lo que te retuvieron fuera
Intereses y dividendos van en rendimientos del capital mobiliario, con lo que te retuvieron en España. Comprueba que las cifras coinciden con tu informe fiscal.
Si cobraste dividendos de empresas o fondos de otros países, allí también te habrán retenido algo. Para no pagar dos veces por lo mismo está la deducción por doble imposición internacional, que tienes que rellenar tú y que tiene un límite.
Paso 6: traspasos, pérdidas de otros años y plan de pensiones
Los traspasos entre fondos no son ventas. Aparecen en tus datos fiscales porque tu entidad los comunica, pero no generan ganancia ni pérdida. Si el borrador los ha tratado como una venta, corrígelo. Cómo funcionan está en la lección sobre traspasos entre fondos.
Las pérdidas de años anteriores se pueden restar durante cuatro años. Comprueba que aparecen: el borrador no siempre las recoge.
Las aportaciones a planes de pensiones van en las reducciones de la base imponible. Comprueba que la cifra es la que aportaste de verdad.
Paso 7: si tienes inversiones fuera de España
Con una entidad extranjera nadie te retiene ni informa a Hacienda por ti: cada venta y cada dividendo los añades tú, en los mismos apartados de antes.
Antes de confirmar
Haz una última comprobación de sentido común. Si has vendido con ganancia, la calculadora de impuestos al vender te dice cuánto debería tocar en la base del ahorro: si el borrador se aleja mucho, algo falta o sobra.
Guarda el justificante y el PDF de la declaración. Y si después descubres un error, se puede corregir desde la propia Renta WEB, tanto si te perjudicaba como si te beneficiaba. La lección sobre la declaración de la renta paso a paso cuenta qué pasa en cada caso y los errores más habituales.
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Quién lo escribe
Achraf Benaim
Tiene 20 años y aprendió a invertir mientras estudiaba y compaginaba dos trabajos. Escribe lo que le habría gustado leer al empezar. No es asesor financiero.
Su historia y cómo trabajaContenido educativo. No constituye asesoramiento financiero. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.