Fondos y ETFs
Fondos indexados para empezar: qué mirar para elegir uno
Siete cosas que mirar en la ficha de un fondo indexado antes de meter tu dinero: el índice, lo que cuesta de verdad, lo fiel que es, cómo lo copia y la letra pequeña.
Autor de Euro a Euro · Revisado el
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- Primero se elige el índice y después el fondo: dos fondos que copian el mismo índice se diferencian, sobre todo, en lo que cobran.
- El coste que importa es el total de cada año, los gastos corrientes, y lo fiel que es el fondo se ve comparándolo con su índice varios años seguidos.
- Casi todo está en el documento de datos fundamentales, que te tienen que dar antes de invertir.
En este artículo · 8 apartados
- 11. El índice: qué estás comprando de verdad
- 22. Lo que cuesta cada año: los gastos corrientes
- 33. Lo fiel que es: compararlo con su índice
- 44. Cómo lo copia: réplica física o sintética
- 55. Tamaño, antigüedad y clase
- 66. Acumulación o distribución, y la divisa
- 77. Que puedas traspasarlo
- 8Dónde está todo esto: el documento de datos fundamentales
Buscas «fondo indexado» en la web de tu banco y te salen treinta. Nombres casi iguales, siglas, porcentajes con dos decimales. Parece que para elegir hiciera falta saber mucho, y no es así: hace falta saber qué mirar, y en qué orden.
No se elige un fondo indexado: se elige un índice, y después, de los fondos que lo copian, el que cobra menos y lo copia mejor.
Si aún no tienes claro qué es exactamente un fondo indexado, empieza por la lección que lo explica y vuelve aquí. Esto es la lista de lo que conviene revisar, de lo más importante a lo que menos.
1. El índice: qué estás comprando de verdad
Un fondo indexado compra lo mismo que su índice, así que el índice es la decisión. Algunos recogen miles de empresas de decenas de países; otros, las de un solo país o un solo sector. Cuanto más estrecho, más depende tu dinero de que a ese trozo del mundo le vaya bien.
En la ficha del fondo el índice aparece con su nombre completo. Búscalo y mira qué contiene: cuántas empresas, de qué países, cuánto pesan las diez más grandes. La lección sobre diversificación explica por qué importa.
2. Lo que cuesta cada año: los gastos corrientes
Es el dato que más pesa a largo plazo, porque se cobra todos los años sobre todo lo que tienes, ganes o pierdas. En el documento del fondo aparece como gastos corrientes: suma la comisión de gestión, la de depósito y otros gastos del fondo.
Mira también que no tenga comisiones de suscripción ni de reembolso, que se cobran al entrar o al salir. Y ten en cuenta que dos fondos que copian el mismo índice son casi el mismo producto: si uno cobra bastante más que otro, no hay nada que lo justifique.
Prueba con tus números lo que supone una diferencia de coste que parece pequeña:
Impacto de las comisiones
Abrir a pantalla completa3. Lo fiel que es: compararlo con su índice
Un fondo indexado nunca va exactamente igual que su índice: paga gastos, tiene algo de liquidez y compra y vende con cierto retraso. Lo que interesa es cuánto se separa, año tras año.
En el informe anual o en la ficha suele haber una tabla con la rentabilidad del fondo y la de su índice de referencia en los últimos años. Si el fondo queda siempre por debajo más o menos lo que cobra, lo está haciendo bien. Si se queda bastante más atrás, o un año muy por encima y otro muy por debajo, algo no encaja.
4. Cómo lo copia: réplica física o sintética
La réplica física compra las acciones del índice, todas o una muestra que se le parezca mucho. La sintética no las compra: firma un contrato con un banco que se compromete a pagarle lo que haga el índice. La sintética añade un riesgo, que ese banco no cumpla, y la normativa europea limita cuánto puede depender el fondo de él.
Ninguna es mala por definición, pero conviene saber cuál es la tuya. Está en el folleto y en la ficha, y la lección sobre fondos indexados lo explica con más calma.
5. Tamaño, antigüedad y clase
Un fondo muy pequeño o muy nuevo tiene menos historial para juzgar lo fiel que es, y más posibilidades de que la gestora lo cierre o lo fusione con otro. No es grave, porque el dinero no se pierde, pero es una molestia que se puede evitar.
Además, un mismo fondo suele tener varias clases: el mismo producto, con distinta comisión y distinto mínimo de entrada. Cada clase tiene su propio código ISIN, que es como el DNI del fondo. Antes de comprar, comprueba que el ISIN que te ofrecen es el de la clase que has estudiado, y no otra más cara.
6. Acumulación o distribución, y la divisa
Un fondo de acumulación reinvierte lo que cobran sus empresas; uno de distribución te lo ingresa, y eso tributa el año en que lo cobras. Si no necesitas esas rentas, acumular aplaza impuestos. Sobre cómo tributan uno y otro, la lección de impuestos de tus inversiones lo cuenta entero.
Y una confusión frecuente: que el fondo esté en euros no quiere decir que no tengas riesgo de divisa. Si compra empresas estadounidenses, lo que valen en dólares se sigue notando en tu saldo. Algunas clases están cubiertas frente a la divisa, a cambio de algo más de coste.
7. Que puedas traspasarlo
En España, un fondo se puede cambiar por otro sin pagar impuestos por el camino: es el traspaso, y es una de las ventajas más útiles que tienes. Para los fondos extranjeros hay condiciones: tienen que estar inscritos en la CNMV para venderse en España y, si tienen forma de sociedad, contar con más de 500 socios. Puedes comprobar la inscripción en los registros públicos de la CNMV, que están entre las fuentes de abajo.
La lección sobre traspasos entre fondos explica qué viaja con el dinero y cómo se pide.
Dónde está todo esto: el documento de datos fundamentales
Casi todo lo anterior está en un documento corto que la entidad tiene que darte antes de que inviertas: el documento de datos fundamentales (el antiguo DFI, ahora KID). Incluye qué hace el fondo, sus costes y un indicador de riesgo del 1 al 7. Léelo antes de comprar, no después. La lección sobre cómo leer las comisiones te ayuda a entender la parte de costes.
Con el fondo elegido, el siguiente paso es meter el primer euro sin equivocarte de clase ni de cuenta: está en tu primera aportación, paso a paso.
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Quién lo escribe
Achraf Benaim
Tiene 20 años y aprendió a invertir mientras estudiaba y compaginaba dos trabajos. Escribe lo que le habría gustado leer al empezar. No es asesor financiero.
Su historia y cómo trabajaContenido educativo. No constituye asesoramiento financiero. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.